El Problema
En México, las microempresas ofrecen la mayoría de los empleos disponibles en el país. Más de 20 millones de mexicanos trabajan en una microempresa. Sin embargo, enfrentan muchos problemas para crecer y competir en los mercados nacionales e internacionales. Comúnmente, las microempresas tienen poca información sobre el comportamiento de los mercados, sobre sus clientes potenciales y sobre las alternativas que existen para innovar y producir de manera más rápida y barata.

En general, las microempresas en México pagan hasta 60% más que las empresas grandes por los insumos que utilizan y los servicios que reciben. Compran su materia prima a través de intermediarios que ofrecen pocas opciones para la producción y a precios que les impiden competir en mercados urbanos. Se trata de personas que tienen la visión y el conocimiento para ofrecer productos de gran calidad y sin embargo, no cuentan con los apoyos necesarios para establecer, crecer sus empresas y vender productos a precios competitivos. ¿Qué podemos hacer para ayudarlas a crecer?
Algunas estadísticas que nos motivan a trabajar en el desarrollo y fortalecimiento de las microempresas en México:
- Más de 90% de las empresas en México son micro, pequeñas y medianas.
- Las microempresas en México emplean a más de 20 millones de personas y sólo contribuyen al 30% del PIB (el resto del dinero generado proviene de monopolios).
- Dada la crisis económica mundial de 2008, el número de microempresas en México está creciendo 18% por año.
- El 50% de sus ingresos se destinan a compras de materia prima.
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México es un país exportador de personas y mano de obra, más no de productos:
- Más de 20 millones de mexicanos viven en EUA.
- Alrededor de 200 mil mexicanos emigran cada año a EUA.
- La mayoría de nuestros connacionales se están yendo del país porque en México no hay suficientes fuentes de empleo.
Lo que se intenta resolver
En México, las MiPYMEs representan el 99.8% de las empresas del país, ofrecen el 72% de los empleos y más del 85% de éstas operan en niveles de subsistencia y no reportan ganancias.
Uno de los principales retos que las MiPYMEs enfrentan para crecer, es que se encuentran aisladas y carecen de información sobre el comportamiento de los mercados, sobre sus clientes potenciales y sobre las alternativas que existen para innovar y producir de manera más eficiente y competitiva. En general, las MiPYMEs en México pagan hasta 60% más que las empresas grandes por los insumos que utilizan y los servicios que reciben. Compran su materia prima a través de intermediarios que ofrecen pocas opciones para la producción y a precios que les impiden competir en mercados urbanos. En muchas ocasiones, se trata de personas que tienen la visión y el compromiso para ofrecer productos de gran calidad y sin embargo, no cuentan con los vínculos necesarios para establecer, crecer sus empresas y ofrecer productos funcionales a precios competitivos.
PROSPERA está centrando su trabajo en la industria alimenticia pues ésta representa un sector estratégico para el crecimiento de México. El desarrollo y fortalecimiento de MiPYMEs de la industria alimenticia tiene un impacto simultáneo en tres áreas críticas para la transformación de México: el desarrollo económico, el desarrollo social y el mejoramiento de la salud pública del país. Es decir, incrementando el productividad de las MiPYMEs productoras de alimentos, se generarán más empleos más rentables -pues se trata de una industria en crecimiento, intensiva en mano de obra y que ha demostrado ser resistente a las crisis económicas globales mientras se mejora la salud de nuestra población al fortalecer la producción masiva de alimentos funcionales que beneficien las necesidades nutricionales de los Mexicanos y de la población mundial, cuyo número se duplicará para 2050, según la FAO.
